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La ironía del dinero (1957) DVD

lunes, 29 de enero de 2018





















Título original
La ironía del dinero
Año
Duración
85 min.
País
España España
Dirección
, 
Guion
Edgar Neville
Música
José Muñoz Molleda
Fotografía
Maurice Barry, Alfredo Fraile, Theodore J. Pahle (B&W)
Reparto
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Productora
Coproducción España-Francia; Les Grands Films Français / Edgar Neville Producción
Género
Comedia | Película de episodios
Sinopsis
El hallazgo de una cartera con una gran cantidad de dinero es el tema común de cuatro historias, protagonizadas por un limpiabotas sevillano, un oficinista salmantino, un torero de Cuenca y una quiosquera parisina.

1 comentario:

  1. Edgar Neville fue uno de esos seres cuya humanidad, talento y sentido del humor, sobrepasaba incluso los logros de sus propias obras. Y es que, Neville fue un cineasta singular y atípico porque supo hacer un cine sencillo sin ser vulgar, culto sin ser pedante, divertido sin ser trivial, profundo sin ser pelmazo, inteligente sin ser intelectual, autóctono y folclórico sin ser provinciano, o lo que es peor… ser paleto y casposo. Este artista polifacético realiza esta coproducción con Francia en tres episodios y un cuarto rodado en París por el director Guy Lefranc que no desmerece en absoluto. Una deliciosa comedia cuando menos insólita, bajo su apariencia amable y costumbrista, encierra sin pretensiones ni petulancias, una autentico manifiesto sobre la condición humana, una reflexión risueña sobre los mecanismos de la codicia, algo insólito en el cine español que desconcertó a crítica y público.

    Escrita por el propio Neville, narra cómo puede cambiar el destino para bien o para mal, a un grupo de personajes pintorescos (un betunero poco recomendable, una quiosquera frívola, un oficinista apocado y un torero poco dotado), tras el hallazgo circunstancial de una cartera con abundante dinero, la duda, la tentación, el despilfarro, los sueños con una vida disoluta. Una comedia negra y ácida, quizá muy atrevida para su época, plena de matices que contagia entusiasmo y critica los convencionalismos sociales. Una comedia coral con multitud de personajes interpretados por un grupo de actores inolvidables, de distinto carácter, casi todos entrañables y cercanos. El Madrid castizo, la Salamanca castellana, la cultura sevillana del baile que siempre amó y recreó el cineasta con cariño y ternura. El flamenco y el folclore español que siempre estuvo presente en su cine.

    Neville nunca fue pedante ni presuntuoso, no buscó nunca la intelectualidad sino el arte popular, pero siempre sin menospreciar la inteligencia del espectador, por eso sus películas perduran inalterables al tiempo, como documentos históricos que testimonian una época. Porque el cine de Neville, es elegante y de buen gusto, nunca grotesco ni soez, se advierte la pasión, el humor, amante de sus castizos orígenes y volcado por ello en el vasto mundo del costumbrismo, el cineasta siempre reivindicó todo lo que sabe a español, pero hundiendo las raíces de su madrileñismo en el aspecto psicológico, sin acomodarse en la superficie de lo típico o lo tópico, una visión novedosa del casticismo que pretendía aunar audacia creativa y tradición sin quedarse únicamente en la anécdota, o en el chiste cruel y fácil. Un feliz descubrimiento para el buen aficionado al cine que puede apreciar una pequeña joya oculta.

    Crítica de: EL ALBATROS Barcelona (España)

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